Cabalga mi madre niña castigando el horizonte
de los ojos heridos sangrando
lienzo de mi carne purificada
negra imagen, paisaje invisible de la Noche
donde ella surge como una débil brasa
a tiempo llevada al pasto amarillento
de mi monte resecando.
La tarde muere sobre mi alma cansada
que echa a dormir arrullada
en tu piel ardiente,hoguera de Dios lujurioso.
Cuerpo virgen de vida eterna prisionera,
ahogado, hundido y muerto en la quietud lejana,
fosforecente en la nada, perdido para siempre...
lunes, 23 de mayo de 2011
sábado, 21 de mayo de 2011
Rompió la quietud de todo sonido
quizá haya en su grito mudo un matado corazón inerte,
como las casas vacías que la vida arrastra
sobre el océano del tiempo.
Voces, voces y voces infinitas
sobre los tímpanos que sangran de tanta tortura esclava.
Sin embargo tienes tú un alojado furtivo
hurtado a todo rincón de piedra desnuda,
a los árboles que secos
se transforman en gladiadores invencibles
a la vista herida de tanto horizonte viejo…
Será posible que la vida sea una frágil construcción
de Dios que juega cruel y bondadoso a Existir ,
necesitará de un cielo infinitamente enrejado
para seguir danzando sobre la visión del Mundo,
luz tenebrosa
que reluce fuego de lo que abrasó hace un segundo
como espacio reconocido en vacío de soledades
y abundante en lluvia de ecos,
Alma fugitiva de las palabras inmortales.
quizá haya en su grito mudo un matado corazón inerte,
como las casas vacías que la vida arrastra
sobre el océano del tiempo.
Voces, voces y voces infinitas
sobre los tímpanos que sangran de tanta tortura esclava.
Sin embargo tienes tú un alojado furtivo
hurtado a todo rincón de piedra desnuda,
a los árboles que secos
se transforman en gladiadores invencibles
a la vista herida de tanto horizonte viejo…
Será posible que la vida sea una frágil construcción
de Dios que juega cruel y bondadoso a Existir ,
necesitará de un cielo infinitamente enrejado
para seguir danzando sobre la visión del Mundo,
luz tenebrosa
que reluce fuego de lo que abrasó hace un segundo
como espacio reconocido en vacío de soledades
y abundante en lluvia de ecos,
Alma fugitiva de las palabras inmortales.
sábado, 14 de mayo de 2011
sábado, 30 de abril de 2011
En cuanto fui a la casa de Luis, estaba ya convencido de que sólo era un alma que se debatía en una lucha desigual por seguir habitando un cuerpo débil, como el pobre que se empecina en habitar una casa que irremediablemente se derrumba sobre él, una casa que pronto va a ser terreno cubierto de maleza, como una tumba adornada con flores e invadida con pasto que crecerá silvestre.
Si sólo es que vivir se trata de salir a divertirse, hasta el espíritu más miserable quiere dejar su sello borroneado, una huella indedeble e innotable quizá, sólo para ser reconocida por un círculo pequeño de compañeros de ruta.
Volviendo a la cuestión del caso, Luis sabía que sus palabras eran una cuenta regresiva de sus voces últimas, y ya lo material se fundiría en un caos ordenado del cual nos haríamos cargo unos pocos deudos, con el único deber de registrar sus huellas hechas pasado.
-Diego, andá a comprarme cigarrillos-
-¿Y por qué fuma éste si le hace mal?.
-Es que ya no le hace importancia, que haga lo que quiera, total irremediablemente espera la muerte. ¿qué más da? Debía haberse acordado antes de ser prudente.
Escribí su réquiem en vida, sólo para que no lo lea, ya que sería espantoso ver su resignación recargada de un gusto de hiel amarga y plácida, de entrega y de final inexpugnable.
Por eso sólo lo colocaré, a suerte de epitafio artístico, a fin de rescatar sus últimas risas débiles, a fin de seguir con mi vida y tratar de llegar el día en que me toque, a poder entregarme sin resentimientos ni envidias a los que siguen el camino, sólo agradeciendo el haber pisado lo suficiente para dejar una huella imborrable, para el amor de los que siguen manteniendo en la vida desde voces ajenas, mi nombre.
Si sólo es que vivir se trata de salir a divertirse, hasta el espíritu más miserable quiere dejar su sello borroneado, una huella indedeble e innotable quizá, sólo para ser reconocida por un círculo pequeño de compañeros de ruta.
Volviendo a la cuestión del caso, Luis sabía que sus palabras eran una cuenta regresiva de sus voces últimas, y ya lo material se fundiría en un caos ordenado del cual nos haríamos cargo unos pocos deudos, con el único deber de registrar sus huellas hechas pasado.
-Diego, andá a comprarme cigarrillos-
-¿Y por qué fuma éste si le hace mal?.
-Es que ya no le hace importancia, que haga lo que quiera, total irremediablemente espera la muerte. ¿qué más da? Debía haberse acordado antes de ser prudente.
Escribí su réquiem en vida, sólo para que no lo lea, ya que sería espantoso ver su resignación recargada de un gusto de hiel amarga y plácida, de entrega y de final inexpugnable.
Por eso sólo lo colocaré, a suerte de epitafio artístico, a fin de rescatar sus últimas risas débiles, a fin de seguir con mi vida y tratar de llegar el día en que me toque, a poder entregarme sin resentimientos ni envidias a los que siguen el camino, sólo agradeciendo el haber pisado lo suficiente para dejar una huella imborrable, para el amor de los que siguen manteniendo en la vida desde voces ajenas, mi nombre.
jueves, 7 de abril de 2011
Inconmensura de la Dama Negra que pasea
envuelta en su traje pestilente de Muerte fatigada.
Entre las calles vomitadas de miseria
rujen los crujidos de las criaturas cegadas de tanta Noche.
Inmísera, inhumana y despiadadamente inanimalizada
salta sobre los pozos de las mentes prisioneras,
puertas tapiadas como féretros sellados de tanto aliento seco,
mundos pequeños entre luchas fundidas
hechas orines de fieras mansas,
sometidas por su propia podredumbre lenta
despacio, inexorablemente volviendo,
hasta la nada insignificante del hastío eterno.
envuelta en su traje pestilente de Muerte fatigada.
Entre las calles vomitadas de miseria
rujen los crujidos de las criaturas cegadas de tanta Noche.
Inmísera, inhumana y despiadadamente inanimalizada
salta sobre los pozos de las mentes prisioneras,
puertas tapiadas como féretros sellados de tanto aliento seco,
mundos pequeños entre luchas fundidas
hechas orines de fieras mansas,
sometidas por su propia podredumbre lenta
despacio, inexorablemente volviendo,
hasta la nada insignificante del hastío eterno.
miércoles, 23 de marzo de 2011

Sobre la nieve ha dibujado un collar de perlas
se habrían congelado sus lágrimas
extraviada en la oscuridad de una Luna embriagada.
Entre los harapos penden los reflejos moribundos
del Sol que exhala su última tibieza vencida.
Mitad de la vida eterna,
recogida por las cenizas frías, encerradas.
Y es que pudiera quebrar la Tiniebla
a las matas carbonizadas por el resuello de Satanás
lava de las savias en las bocas subterráneas,
de tortura y de avernales placeres
de torturas y
dolores que expiraron
sobre un campo muerto
sobre la tierra malbendecida
sobre risas petrificadas
sin labios ni encías
sin sonidos
y con lenta imagen vacía.
domingo, 27 de febrero de 2011

Huyendo del sol malévolo
llegué a la cúspide
escalando con garras oscurecidas
desplumando alas de espíritu encarcelado
por el precipicio, remolino de pensamientos,
allí
donde se hacinan las Almas de los vivos
cuando sueñan una muerte pasajera.
Sólo
y tan sólo la tierra derrama pedazos del mundo
cayendo como pájaros moribundos
aleteando desesperados hacia el último sol
infierno previo de todo infierno.
En la cima vislumbro, desde las sombras piadosas,
arriba crucifico y dejo a mi alma sangrar,
mientras los lobos de mis ojos,
fieles seres, aguardan…
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