sábado, 30 de julio de 2016

Hundido hasta que el hastío se rebalsa inundando el pequeño mundo donde mil almas patean furiosas,
Embriagado de tanto que necesito acordarme si tiene el agua gusto a qué. En este cuadro busco iluminar mis manos y solo oscurezco hasta desaparecer en negro oculto bajo una sombra escondida.
No señores, no me digan qué, dejen que el lento arrastrar seguro llegue a abrazar mi llanto invisible,
Denle paso y salten a otras trincheras porque a mi viene.
Llegare ya con la peor traición que yo he creado sobre mi reflejo, asi
Pesando lacerosa entre mis manos secas,
Para vivir aquí juntos hasta la nada que está ya naciendo.

viernes, 15 de julio de 2016

El crujir solitario de mis huesos me despiertan
En medio de la noche acribillada de luces,
 brotada en el firmamento negro con aviones que desafían el ocaso de mi sueño,
Pero son sólo los ruidos de tacos y suelas de goma
Los que me dicen que suelo despertar en medio de una resaca indefinida
En medio de la madrugada y con los latidos
Que azotan mis carnes como avisando que la cruz espera para quizá no resucitar,
Como si un ladrón de Pasolini quiera huir a su destino de dientes agónicos,
Como si los ojos del arcángel
niña sean invadidos por un hombre calvo que se casa con la pureza desnuda.

EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO, PIER PAOLO PASOLINI.



viernes, 1 de julio de 2016

Y se ocultó detrás de un cadáver ,
Cuyo rostro, árido todavía,
La mano de la Luna araña.
Ella tiembla Poderosa sobre mi sueño ,
La veo reír, sus ojos vacíos arrastran seduciendo
El pecado oscuro y jubiloso.
Intento arrancar mi brazo o tocar,
Rozar al menos,
Ella atenta y Piadosa a mi oscilación inconsciente
Sólo se arroja al vacío de mis voces dormidas,
Se ampara aquí, y conmigo contempla

Su Luna hermana…

sábado, 14 de mayo de 2016

Una llamarada furtiva
Corriendo tras el ojo que se aleja en lo alto del puente.
Entre las miserias y las carcajadas de las calles desparejas
Brasas encendidas en el cielo torturan a los ángeles,
Abajo destellan con resplandores agujas de reloj de muerte,
bailoteando sobre caños de cobre y hojalatas.
La calle devuelve su humedad eterna,
y a veces esas largas lluvias alejan las pequeñas naves de muertos deambulando.
Es el barrio que Malena no vio, es el barro podrido de las callejuelas sin yuyos.
Es sentir que miramos la Luna y temerarios
 la intimidamos con nuestros deseos,
mientras entre gritos jubilosos y ladridos de nuestros amigos
 tratamos vencer al sueño que nos pelea.
Son las voces que completan el paisaje, el temblar de las paredes por los motores,
la bocina lejana de la locomotora. Y ellos, y nosotros.

Pensando…

domingo, 17 de abril de 2016

Te he venido encontrando desde el llanto
de la  Luna mojada y desnuda,
Un artificial azul sangrado de noche y rojos cuadros.
En un embrujo enjaulado en el aire
Beso tus dedos largos
me asfixio , mis ojos se arrancan
rodando a tus piernas.
Sólo sueño y las sogas enturbian las sombras caídas,
Agotadas flotando entre manos húmedas,
el crujido latiendo en la madera licor que arruga nuestras gargantas

donde la palabra arde enamorada del leño llameando.

miércoles, 16 de marzo de 2016

Ay, de que no supiera cómo realizarte.
Aquí arrinconado, en este callejón de mendigos ,
frío.
Y la lluvia que cae como plomo fundido sobre mi alma exangüe,
mis oídos sangran y la visión arde, melancolía fantasma revoloteando como moscas
a la luz del resplandor en mi pupilas vidriosas.
Melancolía agria y dulce de vino  tibio y rasposo,
trato de atraparte, sin poder escucharla,
Sólo puedo tocar esa piel, quizá si mis ojos no se queman antes,
pueda así retener sus contornos,
Imagen que parta, huyendo en un madero de recuerdos
que naufrague en  deriva de una nada evocada. 
Quiebra sobre el cielo renegrido y estrellas durmientes,
rayo despiadado e implacable,
sobre mi piel calcinada, bailen las imágenes ya libres
y partan hacia la tumba que nunca se cubre,
como flechas escupidas , macabras
con su fuego endemoniando,
a los castillos donde yazcan  sin hablar hombres de madera reseca…


jueves, 25 de febrero de 2016

Cuando salga del hormiguero ,
el árbol será un dios coloso inalcanzable. 
En mi lento paso esquivaré tropezando los terrones y las piedras desgranadas,
mi cráneo será petrificado por el aire que me aplaste 
y en vano me entierre. 
Si quedase el vidrio amarillento sobre un cuenco vacio, 
no dejare de aletear, furioso, hasta que la rama sea mi cumbre eterna...
Asi sea que el sol se rinda a mis ojos de naufragio 
y sea yo

fuego que entibie al Lobo y que incendie la luna muerta...