sábado, 1 de octubre de 2016

Y la sombra permanece clavada en este terreno donde germinan
semillas ignotas,
el viento fue secuestrado por miles de hojas secas
que danzaron sobre él y lo hundieron.
Mordía yo el suelo,  comía la tierra para excavar un oasis donde las raíces me colmen el hambre
Resucitar rompiendo el asfalto y salir a este sol que quema mi razón y mis pestañas.
La ciudad se derrumba sobre mí y el cielo desaparece,
Pero sin saberlo vuelo sin sentir tacto hostil ni hierro filoso,
viento que tus hojas envejecidas

derraman sobre la sombra que despierta.

sábado, 17 de septiembre de 2016

Y llegaban arrastarando sus bultos polvorientos, sucios y gastados
Una procesión que en ronda hacían rodar un alcohol barato
Mientras la noche en el suburbio cubría con  su capa abotonada por la luna
Esa lejanía entre la cápsula y el eterno que estaba ya aburrido de ser Dios,
Y Lucifer paseaba por los prostíbulos
sembrando desesperanza y odio
para continuar así la divertida escena cinematógrafa.
En la ciudad que oxida sus techos, su mundo de hierro y aguas venenosas
regala su festín para los desamparados del amor
que encontraron su mando
 y su ejército de facas y tubos de estaño que relumbran bajo los recovecos,
brazos que se cubrieron de sudor destilando desechos de olvido,
agitándose como intentando levantar vuelo

dentro del espejismo subterráneo y amarillento…

viernes, 9 de septiembre de 2016

Y ahora falta para esto…
La noche que se ha enterrado viva en un moribundo
agonizó su resplandor de estrella falsa
 en el filo de una navaja que quedó sobre la carne.
Desde el círculo que se cierra ,
 la autopista,
el viento que saluda por las ramas que se agitan al nuevo cadáver,
haciendo sonar su réquiem de calle marginal,
de paredones manchados por huellas de hogueras,
de las ratas que disputan a muertos con ojos de vidrio
las últimos restos en la basura que reina ,
desde los orines que camuflan el ardor de primavera.
Y allí, sobre un cajón de manzanas,
se sienta reposando sus andrajos
la mano es una tarántula
y el ojo la brasa de un cigarro que olvida la luz de los faros.
Allí están, en la otra ciudad,
 la que sólo habitan los restos de una ciudad lejana…

Cerca

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Acompañas como un verdugo tatuado
y sales cuando mi espíritu se sobresalta
mis musculos estallan hasta rendirse a tantos ecos indemnes.
Tú que tiemblas ante mis gritos de agonía furiosa
Tú que lastimas
 o eres más bien triturado sobre un lecho de vidrios sangrantes
tú que quieres ser cruel
 y me arrastras sin poder destrozarme en la piedra filosa
 dejando la Luna carbonizada en vano formas hogueras…
y tú caminas hacia el reflejo aún caliente,
tus dientes se encostran de arena fina
tú, tu sonrisa grotesca sólo es grito en un rostro que implora
pero el aire se ha vuelto granizo
tu palabra queda petrificada
en un bosque de gacelas cegadas por tus propios cuervos…

tú. Ya tú, la nada y el olvido…

sábado, 27 de agosto de 2016

Esa noche la he visto
El sol que suele ser cruel esta vez ha llegado a reencarnarse en mi sangre
Martillando sin tregua , furioso e insolente
en mis caudales casi vacíos.
Extiendo mis dedos y rozando en una fracción de segundo hago el amor como en la noche más negra- (sodomía exquisita)-
El alcohol bautiza abruptamente este cuadro vivo,
y si observo mi cara en el claro de tu lágrima,
veo un muro color oscurecido,
donde un rayo refulgente hace ceniza mi ser
muero observando que vivo
 hecho cicatriz sobre tu alma –(recorriéndote)-


domingo, 21 de agosto de 2016

Para dónde huir sería bueno saberlo ahora,
si mis carnes se pelan como una res carneada
y los huesos están limpios, frescos,sabrosos
 para que una loba caiga en la trampa terrible
que mi espíritu maléfico despliega sobre el aire
donde mis ojos clavan pieles como trofeos disecados…
se regenenera la carne gemela, nueva, limpia y mi yo oculto
es de vuelta disfrazado.
Vestido ya para la huida de la Vida, eternamente

hasta la carne final y las moscas esperando huesos secos…

sábado, 30 de julio de 2016

Hundido hasta que el hastío se rebalsa inundando el pequeño mundo donde mil almas patean furiosas,
Embriagado de tanto que necesito acordarme si tiene el agua gusto a qué. En este cuadro busco iluminar mis manos y solo oscurezco hasta desaparecer en negro oculto bajo una sombra escondida.
No señores, no me digan qué, dejen que el lento arrastrar seguro llegue a abrazar mi llanto invisible,
Denle paso y salten a otras trincheras porque a mi viene.
Llegare ya con la peor traición que yo he creado sobre mi reflejo, asi
Pesando lacerosa entre mis manos secas,
Para vivir aquí juntos hasta la nada que está ya naciendo.